Después de una década de espera, con parates en el medio y riesgos de cancelación, The Last Guardian llegó para emocionarnos y marcar un antes y un después en la IA de los videojuegos

Hacer un análisis de The Last Guardian, es hacer un análisis desde otro lado, con otros ojos y desde otro punto de vista, porque como todas las obras de Fumito Ueda, The Last Guardian es un juego diferente.

El grueso de los jugadores actuales, embelesados por los FPS y la acción desenfrenada, puede que no lleguen a apreciarlo, justamente por carecer de todo eso que consumen. Pero hay un nicho, no superior sino simplemente diferente, que lo amará más allá de la espera y algunos errores técnicos muy visibles.

DE QUÉ VA ESTO

The Last Guardian es un viaje de amistad y compañerismo entre Trico, un animal fantástico (mezcla de gato, perro y ave), y un niño de una aldea asiática.

El juego arranca con la bestia encadenada y lastimada, y con nuestro protagonista (desde ahora en adelante “nosotros”) despertando de un posible desmayo. El escenario es nuevamente un castillo, al mejor estilo ICO, y nuestra meta natural es escapar de ese lugar desconocido.

A partir de ese momento, tendremos que resolver puzles y ganarnos la confianza de Trico, a base de comida, caricias y acciones, con el fin de que ese animal fantástico sea nuestra llave hacia la libertad.

DESARROLLO DE LA AVENTURA

Con la certeza de tener una aventura extraordinaria por delante, comienza un viaje lleno de peligros, ambientes fantásticos y amistad. Viaje que por momentos recuerda a Life of Pi, una de las obras maestras del Director de cine Ang Lee.

El mientras tanto de esa conformación de relación es imperdible. Ver los gestos, actitudes y acciones de Trico, hacen que más de una vez nos preguntemos si está vivo realmente, ya que la Inteligencia Artificial del animal creado por Team ICO, es sencillamente impresionante.

Como si de un perro o gato se tratara, nuestro nuevo amigo emplumado hará más caso a nuestros pedidos a medida que la relación se vaya estrechando. En un principio nos ayudará cuando se le dé la gana. Puede estar olfateando algo, revolcándose en un charco de agua, o simplemente no comprender lo que necesitamos. Pero a medida que el juego avance todo será más fácil en cuanto a órdenes. La evolución es tan natural que cuesta creer que estemos ante un videojuego.

PROBLEMAS MADE IN TEAM ICO

Pero no todo es color de rosas. A pesar de los años que pasaron desde que Team ICO lanzó ICO y Shadow of the Colossus al mercado (2001 y 2004), algunos problemas técnicos lograron arranstrarse hasta 2016 para caer en The Last Guardian.

La cámara, falencia conocida del estudio, es la gran protagonista de las críticas. Se comporta realmente mal en lugares pequeños y hasta a veces no reconoce lo que tiene que priorizar, quedando en muchas ocasiones en la nariz de Trico, dentro de una pared o en cualquier otro rincón incómodo que se les ocurra.

A ese problema técnico puntual también podríamos sumarle el andar errático de nuestro protagonista, que parece tropezarse con todo lo que encuentra por el camino.

Más allá de eso, y de algunas texturas que denotan el tiempo de desarrollo y el paso de PlayStation 3 a PlayStation 4 por el camino, no quedan al descubierto demasiadas cosas para achacarle.

El nivel de detalle de Trico, con sus plumas al viento y sus gestos, es realmente maravilloso, y contrasta muy bien con el estilo animado de nuestro protagonista. Casi como si el animal estuviera hecho de un motor y el niño del otro, lo que le da otra profundidad a la diferenciación entre ambos seres. El humano y la bestia… Life of Pi ataca nuevamente a los sentidos.

 

LO QUE NOS DEJA

Como se darán cuenta y como anticipamos desde el primer párrafo, este es un análisis diferente en todo sentido, el juego y la circunstancia lo ameritaba. Como humilde analista de videojuegos, creo que no todos deben ser juzgados con la misma vara, ya que no sería justo para nadie. Un FPS triple A no puede ser juzgado como un juego indie, o como uno de deportes…Tenemos que saber diferenciar y analizar en base a lo que quieren transmitirnos.

Si vamos a los datos fríos, The Last Guardian es un juego plataformero en tercera persona, en el que avanzaremos resolviendo puzles con la ayuda de un animal fantástico.

Pero claramente es mucho más que eso. La nueva obra de Ueda, broche de oro de una trilogía espiritual, transmite amistad, amor, dulzura, vulnerabilidad y muchas cosas más desde su primera escena. Acompañado de un gameplay que por obligarnos al continuo contacto entre los protagonistas, nos genera empatía al instante.

Y si a todo eso le sumamos, como ya nos tienen acostumbrados, una banda sonara formidable, podemos decir que estamos ante una nueva obra maestra del desarrollador japonés.

¿Con sus detalles técnicos? Por supuesto, por eso no los dejamos pasar, pero logrando transmitir lo que buscaron desde un principio. La aventura en la que nos embarcaron será inolvidable. Los detalles se olvidan, los sentimientos jamás.

CONCLUSIONES

Estamos ante un milagro de la Industria. Un juego que, al igual que Final Fantasy XV, pasó por 10 años de desarrollo, con parates en el medio, posibilidades de cancelación y hasta una mudanza de generación de consolas.

El nuevo exclusivo de PlayStation 4, cumple con creces en el terreno que más promesas depositó, los sentimientos. Después podremos hablar de tecnicismos, de texturas y de imágenes por segundo. Lo importante es cumplir con lo prometido, y vaya si The Last Guardian lo hizo. Corran a jugarlo.

8.5

Good

  • Una aventura de amistad y amor inolvidable
  • La inteligencia artificial de Trico nos hace creer que está vivo
  • Movimientos y animaciones de Trico
  • Secuencia Final

Bad

  • El manejo de la cámara
  • Movimientos del protagonista
  • La larga espera para su lanzamiento
Author Juan Lomanto
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